Rompiendo tabúes. Entiende qué es, por qué ocurre y descubre que es un problema médico altamente tratable cuando se atiende sin vergüenza.
La disfunción eréctil (DE) es la incapacidad persistente para lograr o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener una relación sexual satisfactoria.
¡No entres en pánico si te pasa una vez! Tener problemas de erección de vez en cuando no es necesariamente motivo de alarma. Le sucede a casi todos los hombres debido al estrés, el cansancio o el consumo de alcohol.
El problema se vuelve clínico (requiere atención médica) cuando esto se convierte en un patrón constante que genera frustración, afecta tu autoestima o causa problemas en tu relación de pareja.
Es un problema médico muy común. No tienes por qué sentir vergüenza de pedir ayuda.
La erección es un proceso complejo que involucra el cerebro, las hormonas, las emociones, los nervios y los vasos sanguíneos. Si algo falla en esta cadena, puede presentarse la disfunción.
Son las más comunes en hombres mayores. La erección es un fenómeno de "plomería" y presión sanguínea. Si los tubos están tapados, hay problemas.
El cerebro es el órgano sexual más importante. Si tu mente está abrumada, tu cuerpo no responderá, sin importar tu edad.
El tabaquismo (fumar daña los vasos sanguíneos), el abuso de alcohol o drogas, y la obesidad y falta de ejercicio son enemigos directos de las buenas erecciones.
¡No te resignes! La disfunción eréctil tiene excelentes tasas de éxito en sus tratamientos. En consulta valoramos tu caso para darte la opción más segura.
Pastillas como Sildenafil (Viagra), Tadalafil (Cialis) o Vardenafil mejoran drásticamente el flujo de sangre al pene. Son seguras y muy efectivas, pero requieren receta médica ya que pueden interferir con medicamentos para el corazón (nitratos).
Si descartamos problemas físicos, la terapia es clave. Hablar con un profesional rompe el círculo vicioso de la ansiedad de desempeño y te ayuda a reconectar con tu pareja sin la presión de "rendir".
Tratar la raíz del problema. Si tu DE es causada por diabetes, colesterol o hipertensión, ajustar tus medicamentos para controlar esas enfermedades mejorará tus erecciones de forma natural.
Evita comprar "potenciadores sexuales" en internet, gasolineras o mercados que no estén regulados. Muchos contienen dosis peligrosas de medicamentos ocultos que pueden causar infartos severos si padeces del corazón.
El ego y la desinformación hacen que muchos hombres sufran en silencio. Es hora de aclarar los rumores:
Tu salud íntima es parte fundamental de tu calidad de vida. Atendemos tu caso con absoluta confidencialidad médica, profesionalismo y sin juicios.